10 may. 2015

Monstruofic: Powerghouls - Peligro en el ciberespacio (Episodio 4)

Buenas noches a todos.

Soy Er Deivi y os traigo un nuevo episodio de mi monstruofic "Powerghouls - Peligro en el ciberespacio"





Si os habéis perdido alguno de los capítulos anteriores, aquí os los dejo:
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3

Y a continuación os dejo con el capítulo 4. Espero que os guste.

Capítulo 4. Dentro del videojuego

Ghoulia conectó a las tomas de los mandos lo que parecían unos adaptadores multipuerto, cada uno de los cuales tenía la posibilidad de conectar cuatro mandos a la videoconsola
- Genial, así podremos jugar hasta ocho monstruitas – dijo Frankie
- Yo podría incluso jugar con dos o tres mandos a la vez – dijo Wydowna –, pero jugaré solo con uno para no dejaros en desventaja a las demás
- Sí, como sea, pero ¿podemos empezar ya? Me muero de impaciencia – dijo Toralei
Ghoulia frunció ligeramente el ceño. Toralei podía ser a veces una monstruita muy pesada. Una por una, la zombi fue repartiendo mandos de consola a sus amigas. Clawdeen, Frankie, Spectra y Wydowna se mostraron impacientes, pero ni de lejos sonaron tan despectivas como Toralei, que apretaba sin parar los botones de su mando
- Miau, vamos, quiero empezar ya – dijo
- Cálmate, Toralei, el juego tiene primero que cargarse – dijo Frankie, que se había sentado a su lado
- ¡Pero yo no quiero esperar! ¡Me huelo que este juego no va a ser mejor que el oficial! – protestó Toralei
Ghoulia no se dio cuenta, pero Frankie ya estaba empezando a mosquearse. Toralei estaba siendo más pesada que nunca. De la frustración a Frankie empezaron a saltarle chispas
- ¡Ya está bien! – protestó esta, saltando de repente
Pero entonces de su cuello saltó una potente descarga eléctrica, que se extendió por el mando que tenía en su mano y se dirigió hacia la videoconsola. Ghoulia empezó a temerse lo peor
- Esto no me huele nada bien – dijo Clawdeen
La videoconsola entonces brilló con un fuerte resplandor verdoso. Ghoulia hizo señales a sus amigas para que se escondieran
- ¡Todas a cubierto! – gritó Wydowna, ocultándose tras el sofá
Las demás se escondieron tras el mueble pegando un salto, salvo Spectra, que atravesó el mismo. Mientras tanto, la videoconsola no paraba de brillar
- ¡Esto va a explotar! – gritó Clawdeen
De repente, un potente destello cegador inundó la habitación. Ghoulia cerró sus ojos y se los tapó con las manos para protegerse. Cuando notó que este había cesado, miró a su alrededor.
Junto a ella estaban Frankie, Clawdeen y Spectra, y parecía que se encontraban en un lugar totalmente en blanco. Sus monstruoamigas no tardaron en abrir los ojos, igual que ella
- ¿Estáis todas bien? – preguntó Frankie
- Yo sí – respondió Clawdeen – pero ¿qué ha pasado?
Ghoulia gimió
- Ah sí, el estallido – dijo Frankie mientras volvía a ponerse el tornillo que recordó que aun no se había puesto –. Todo gracias a Toralei
- A propósito de Toralei – dijo Spectra – ¿Dónde está? No la veo por aquí
- Ni a Wydowna tampoco – dijo Clawdeen – ¡Wydowna! ¡Wydowna! ¿Dónde estás?
No hubo respuesta
- Quizá antes de preguntar dónde está Wydowna deberíamos preguntarnos dónde estamos nosotras – dijo Frankie
Spectra se elevó y flotó por los alrededores. Mientras Ghoulia y las demás se pusieron a observar en busca de alguna pista, pero no había absolutamente nada. Solo aquel lugar totalmente blanco que no parecía tener fin
- No puedo distinguir nada – dijo la fantasma –. Solo vacío
Ghoulia entonces se fijó en el suelo. Había grabado un símbolo de Deadfast. La zombi entonces pareció ponerse contenta de haber recordado algo
- ¿Qué es eso? – preguntó Clawdeen
Antes de decir nada, Ghoulia se agachó y tocó aquel símbolo. De repente, todo el escenario cambió. En lugar de vacío, empezó a dibujarse a su alrededor lo que parecía un taller de moda. Telas, tijeras, agujas, máquinas de coser y varios maniquís aparecieron ante ellas. Las otras tres monstruitas miraron la sala maravilladas
- ¡Un taller de monstruodiseño! – exclamó Clawdeen mientras observaba todo – ¡Me encanta!
- ¿Pero cómo has sabido que estaba aquí? – preguntó Frankie a Ghoulia
La zombi respondió con un gemido
- ¡Claro, de la sobrecarga que he provocado hemos ido a parar dentro del videojuego! – exclamó Frankie –. Y tú has pulsado el botón de comienzo
Ghoulia movió afirmativamente la cabeza
- ¿Estamos dentro del videojuego? – preguntó Clawdeen ligeramente molesta –. ¡Estupendo! En cuanto le ponga la zarpa encima a Toralei...
- Tanto Wydowna como ella deben estar también dentro del videojuego, como nosotras – dijo Frankie –. Debemos encontrarlas
- Lo que nos llevará al siguiente punto, ¿cómo podemos salir de aquí? – dijo Spectra
Todas miraron a Ghoulia, que pensó detenidamente. Entonces chasqueó los dedos y gimió
- Tenemos que jugar al videojuego, claro – dijo Clawdeen –, ¿Pero qué tiene que ver eso con la sala donde estamos?
Ghoulia se acercó a uno de los maniquís. Entonces frente al mismo aparecieron unos paneles táctiles. Las demás miraron asombradas como la zombi tocaba comandos que aparecían en las pantallas y el maniquí iba cambiando de forma. En cuestión de segundos este tenía puesto un traje muy parecido al de Deadfast, solo que este era para una monstruita
- ¡Increible, Ghoulia! – dijo Clawdeen –. No sabía que tenías un estilo de diseño tan monstruoso
- A mi también me gusta el traje. ¿Y ahora tienes que ponértelo? – preguntó Spectra
Ghoulia asintió. Esta entonces tocó el maniquí, y de inmediato, el traje que acababa de diseñar desapareció del maniquí y apareció en ella, dándole una apariencia similar a la de Deadfast
- ¡Electrizante! – exclamó Frankie – ¿Entonces creaste un juego en el que podías personalizar a tu personaje?
Ghoulia gimió
- ¿Nosotras también podemos? ¡Vamos, monstruitas! – dijo Frankie –. Diseñemos los nuestros
- No tendrás que decírmelo dos veces – dijo Clawdeen –. Os vais a quedar asombradas con lo que tengo planeado
- Yo también sé algo de estilo monstruoso – dijo Spectra –. Y os lo demostraré
Las monstruitas se pusieron cada una con un maniquí y comenzaron el diseño de sus trajes sin pérdida de tiempo.
Ghoulia las vio trabajar sonriente, mientras se preguntaba qué habría sido de sus monstruoamigas desaparecidas.
-CONTINUARÁ-

Hasta aquí el capítulo 4. Espero que haya sido de vuestro gusto. Nos veremos la semana próxima con el siguiente.

¡Feliz domingo, amigos monstruosos!

1 comentario :

  1. Me ha encantado el capitulo ^_^ Tengo que leer los anteriores porque todavia no los he leido. Me he quedado con ganas de saber como sigue jajaja...

    ResponderEliminar

¡Conoce a las Monster High Originales!

¡Conoce a las Monster High Originales!